Libros para pensar el amor

En Libros Antimateria también queremos celebrar y, sobre todo, cuestionarnos el amor. Porque creemos que si existe alguna esperanza, se encuentra en aprender a amar mejor.

Por eso queremos aprovechar estas fechas para recomendar algunos libros de nuestros anaqueles donde se explora a profundidad la que parece ser la cuestión principal de nuestras vidas.

Estos libros nos ayudan a descubrir que más allá de lo que creemos dominio exclusivo de nuestra intimidad existe una gran variedad de dimensiones sociales, psicológicas, familiares, culturales e históricas que determinan la manera en que concebimos y practicamos el amar y el ser amados. Y, sobre todo, nos permiten plantearnos la posibilidad (¿necesidad?) de imaginarnos otras formas de amor.

1. Así, en “Todo sobre el amor”, la aclamada autora bell hooks se cuestiona la manera en que hemos entendido y practicado el amor en nuestros tiempos preguntándose por cómo definimos amar, qué consecuencias genera que frecuentemente abuso y cariño convivan dentro de esa concepción desde nuestros primero años de vida familiar y cómo esto, sumado a las formas sociales de entender el interés personal, el afecto y la sexualidad, la manera de expresarlas y ponerlas en práctica, la comunicación interpersonal y las representaciones culturales del amor, afecta la manera en que construimos nuestras relaciones.

Contra todo este ruido, nos propone una definición de amor fuertemente cimentada en el cuidado, el respeto y el deseo de crecimiento mutuo donde no quepa el abuso.

 

2. Por su parte, en “El fin del amor”, la socióloga Eva Illouz se pregunta por qué, en contraste al saturado mercado del amor como acontecimiento, nuestra sociedad parece incapacitada para representar el acontecimiento del desamor. Experta en cómo se ha constituido históricamente nuestra idea de amor romántico y cómo la intimidad se ha hecho pública y política, esta vez Illouz se concentra en qué hay detrás del fin del amor y de las formas en que lo experimentamos dentro de nuestras sociedades de consumo altamente tecnificadas.  


La facilidad o ligereza con que hoy día se da fin a una relación amorosa y la incertidumbre afectiva, romántica y sexual que esto genera, surgen, de acuerdo a Illouz, de la manera en que el mercado de consumo, la industria terapéutica y el internet se han articulado a través de la ideología de la elección individual.

 

3. Adentrándose en lo que significa construir lo que entendemos por amor a través de internet, Judith Duportail nos lleva en “El algoritmo del amor” a través de su propia experiencia buscando salir de una decepción amorosa a través de Tinder que la llevará a investigar qué hay detrás del algoritmo de la app de citas más popular del mundo y cómo los criterios detrás de su funcionamiento pueden afectar lo que creemos desear y cómo deseamos ser deseados. 
Así, tras descubrir que Tinder guarda un índice de “deseabilidad” de cada usuario, Duportail decide indagar sobre cómo exactamente se determina este indicador, sólo para descubrir tras la manera más moderna de iniciar relaciones amorosas las nociones más rezagadas para fomentarlas:  constata, por ejemplo, que entre otros criterios ocultos, el algoritmo busca hacer coincidir mujeres de pocos recursos económicos con hombres acaudalados.

 

4. En el que es quizás una de las inspiraciones principales para estudiar el amor hoy día, “El arte de amar”, el filósofo crítico y psicoanalista Erich Fromm nos presenta un detallado análisis de las maneras en que hemos comprendido y puesto en práctica al amor mediados por nuestra concepción del Yo y las lógicas de consumo propias del capitalismo tardío. 

Nos advierte contra el error de tomar al amor como un objeto o cosa que nos sucede y cuya dirección principal es el ego que, ante el otro, pregunta “¿Qué puedes tú hacer por mí?”- a lo cual sólo cabe como respuesta el agotamiento que queda tras la violencia de exigirle al otro que se adapte a lo que deseamos que sea para nosotros.

Ante esta lógica de consumo que pareciéramos replicar, consciente o inconscientemente, tanto en nuestra relación con los objetos como en nuestras relaciones interpersonales, Fromm antepone la idea de que el amor, más que un acontecimiento o un estado, es una elección y, por lo tanto, una acción o práctica. No es algo que nos sucede sino algo que hacemos. Se puede, pues, aprender a amar y perfeccionarse en ello. Así, el amor deja de ser un sustantivo para ser pensado como verbo. El amar es, pues, una facultad que busca la felicidad, el crecimiento y la libertad de su objeto, y donde, por lo tanto, no cabe su abuso o empequeñecimiento.

 

5. En “Reinventar el amor”, la autora feminista más leída en Francia ahora, Mona Chollet, se pregunta por cómo se construye el amor entre las parejas heterosexuales y cómo, de ser posible, podrían construirse relaciones amorosas más igualitarias en las condiciones propias de nuestra vida contemporánea, donde pareciera exigirsele a las mujeres tener que elegir entre, por ejemplo, su realización profesional o su vida amorosa. 

Después de “Brujas”, donde buscó reivindicar su identidad como mujer desde la independencia y el rechazo a las formas tradicionales de amor romántico, Chollet decide adentrarse en el aparentemente opuesto terreno del amor entre parejas heterosexuales para preguntarse bajo qué condiciones éste podría darse de manera más igualitaria y significativa tanto para mujeres como para hombres. 

Buscando poner en conversación a su lado más independiente con aquél más romántico para así reivindicar la importancia del amor de pareja dentro de un feminismo que parece haberlo condenado hasta ahora, Chollet expone las formas como tanto a mujeres como a hombres nos han educado de manera diferente sobre qué es el amor, su importancia, y cómo practicarlo. Estas nociones de carácter patriarcal, reforzadas en nuestra educación sentimental a través de películas, series, novelas, y experiencias del día a día cimentadas sobre lo que se espera de cada género en una relación, han hecho de las relaciones entre mujeres y hombres un terreno desigual donde la independencia de la mujer debe siempre ceder ante las expectativas y configuraciones del amor romántico. 

 

6. En “Elogio del amor”, el filósofo francés Alain Badiou nos presenta una defensa del amor en contra de lo que percibe como una amenaza endémica de parte de nuestras sociedades basadas principalmente en el interés propio y las técnicas para fomentarlo. 

Advirtiendo en contra de la idea del amor como “riesgo cero” o espacio seguro donde puedo resguardar mi Yo y proyectarlo, tanto como contra la idea de que no se trata más que de otra forma de goce dentro de las muchas ofertas que nos rodean, Badiou llama a encontrar el potencial filosófico y existencial en la idea del amor no como la unión de dos que se hacen Uno -es decir, que desaparecen en la identificación-, sino como la potencia de la diferencia en el encuentro de esos Dos que deciden construir sus vidas no ya desde sí sino desde ambos. Ante este encuentro, el Yo, en vez de asegurarse, se abre a la posibilidad de lo otro y se arriesga a lo nuevo. Badiou llama, pues, a “reinventar el amor” al reivindicar el riesgo y la aventura creadora en contra de la seguridad y la comodidad.  

7. Por último, no podía quedar por fuera la que probablemente fue la primera reflexión filosófica sobre qué es el amor, cómo influye en nosotros y cuál es su forma más perfecta. En el “Banquete” de Platón nos encontramos con 7 voces diferentes que disgregan como sobre las diferentes maneras de entenderlo: desde verlo como un dios que nos inspira a las acciones más nobles, pasando por la idea de éste como falta primigenia que busca por siempre su mitad perdida a través del encuentro erótico de los cuerpos, hasta llegar a la idea del amor como aquello que vincula a lo humano con lo divino, lo que le impulsa a querer transformar su imperfecta naturaleza temporal en la búsqueda de lo perfecto y eterno a través de la realización de lo Bello en el otro. El amor es, pues, ante todo una búsqueda sólo posible por medio del perfeccionamiento mutuo y, por esto mismo, una búsqueda que nos saca del aislamiento de nuestra particularidad y nos abre a la universalidad de lo bello y eterno.

No es coincidencia que el pensamiento filosófico occidental haya tenido como uno de sus principales inicios la reflexión sobre el amor. Algo que sin embargo pareciera obviarse con demasiada frecuencia.  Observa bell hooks en “Todo sobre el amor” que la mayoría de libros sobre este tema han sido escritos por hombres. Y, ciertamente, en el “Banquete” nos encontramos con un diálogo entre 7 hombres hegemónicos y ebrios. Sin embargo, la definición más bella del amor aquí presentada la aprendió Sócrates de Diotima, una de las mujeres más misteriosas y sagaces de la antigüedad griega. Definiendo al amor (Eros) como el hijo entre “la abundancia y la necesidad”, Diotima enseña cómo éste nos hace ascender del amor por los cuerpo bellos a la belleza de las almas y, por último, a la belleza en sí misma. 
 
Entrada por el librero Gonzalo Montaño